domingo, 15 de mayo de 2011

Reflexión del bloque IV

En este tema he aprendido que es la literatura folclórica, el teatro, la prosa y la poesía folclórica, personajes importantes y también su evolución histórica.
De momento de los temas que hemos estudiado me ha parecido el más complejo.
En este tema he aprendido personajes importantes que han hecho versiones de los cuentos clásicos, que los han adaptado para los más pequeños ya que antiguamente los textos folclóricos no eran para niños.
También hemos aprendido a como adaptar historias para niños, he de decir que esto es lo que más complicado me ha parecido de este tema pero se que con ello voy a aprender mucho, lo único que tengo que hacer es practicar.
Todo lo que hemos visto en este tema me va a aportar mucho en mi futuro como maestra ya que gracias a este tema podré adaptar libros para que los alumnos puedan divertirse y aprender.

¿Cómo adaptar un cuento folclórico?


¿Qué es lo que debería hacer un profesor con los textos folclóricos?

Deberíamos adaptarlos. Para llegar a hacer una buena adaptación tenemos que buscar un buen adaptador como los Hermanos Grimm, Andersen…  una vez que tengamos ese cuento adaptarlo según las necesidades de nuestros alumnos.
Casi todos los cuentos folclóricos nos muestran el cambio de la infancia a la edad adulta.
La infancia en los cuentos folclóricos se presenta con el hogar (el núcleo familiar, aquí esta protegido por sus seres queridos, también por la casa, etc.). Al pasar a la edad adulta se sale de ese núcleo familiar y atraviesa una época de peligros hasta llegar a la vida adulta y ahí se crea otro núcleo familiar nuevo (en el cuento se simboliza con la boda).
La transición de la infancia a la vida adulta de llama viaje iniciático.
Vamos a ver un ejemplo: en el cuento de la “Cenicienta”, si vemos el viaje iniciático. Pasa su infancia en el núcleo familiar hasta la muerte de su padre que es donde pasa una serie de situaciones distintas que le hacen seguir adelante.

En el viaje iniciático, aparece un personaje que les ayuda para poder seguir adelante y llegar a la vida adulta, (por ejemplo en la cenicienta esta el hada madrina) el papel de este personaje no siempre es activo sino que lo que hace es apoyar al personaje que esta pasando el viaje iniciático. No siempre tiene que ser un hada puede ser cualquier otro personaje.




Cuando adaptamos un cuento tenemos que respetar el viaje iniciático. También hay que tener en cuenta que en los cuentos hay que respetar los motivos, porque tienen mucha importancia en el hilo conductor de la historia.  Algunos de esos motivos son: fugas y persecuciones, viajes y búsquedas, tesoros ocultos, física o psicológicamente, el reino de los muertos y el de las hadas, el sol y la noche como realidad e irrealidad, la búsqueda del amor, el hermano mas pequeño, la muerte  y la resurrección que se divide en la muerte real y la muerte simbólica, es decir, simboliza un cambio. Otra cosa que debemos respetar son los roles de los personajes, debe haber un héroe o una heroína y un enemigo. Los héroes o heroínas deben realizar su función.
También hay objetos mágicos o animales que ayudan al héroe o heroína como por ejemplo en la “Cenicienta” la calabaza que se convierte en carroza y los ratoncitos que se convierten en caballos.
En cuanto a los personajes malos del cuento representan pruebas peligrosas que los héroes tienen que ir pasando para llegar a la vida adulta. Estas pruebas peligrosas las podemos cambiar por otras que sean más significativos para los niños pero siempre tenemos que mantener el rol del personaje. Las brujas, los magos y los duendes no siempre son malos, en algunas ocasiones son buenos. Por el contrario los ogros y los gigantes si siempre son malos.
Hay que tener en cuenta si seleccionamos un libro de traducción o de adaptación, si es de traducción significa que el libro ha sido traducido pero no se ha modificado nada de la historia, sin embargo si pone adaptado sí se habrá cambiado alguna parte de la historia.

sábado, 14 de mayo de 2011

Seguimos con la literatura folclórica

LITERATURA FOLCLÓRICA DURANTE LOS SIGLOS XVIII Y XIX

Después de hablar sobre la literatura folclórica desde los tres géneros literarios, continuamos con los siglos XVIII y XIX, este es el período en el que se producen las recopilaciones más importantes de los cuentos folclóricos europeos.

El primer gran recopilador de cuentos folclóricos del siglo XVIII es Charles Perrault en Francia. En esta época reinaba en Francia Luis XIV (el rey Sol).
Charles Perrault fue un escritor francés que ejerció la abogacía durante algún tiempo, pero después se entregó plenamente a la literatura.
Reúne una serie de historias y las reescribe, las adapta con el objetivo de que sean moralizantes,  y añade sus propias moralejas. Él no inventa las historias, sólo las adapta. Algunos ejemplos son: “Pulgarcito” o “Caperucita roja”, entre otros.
La versión que hizo  de “Caperucita roja” tiene intención moralizante y era muy dura porque el lobo terminaba comiéndose a caperucita por lo que el cuento no tenía final feliz. Más tarde en el siglo XIX los hermanos Grimm hacen otra versión del cuento sin moraleja y con un final feliz.
Tiene una obra muy importante: “Les contes de fées”.

Charles Perrault



También en Francia en el siglo XVIII hay otros autores que publican libros con finalidad moralizante. Con autores como Armand Berquin y Madame Leprince de Beaumont  observamos la evolución que tienen los cuentos folclóricos a lo largo del tiempo. También con estos dos autores se ve la diferencia que entre la versión de un hombre y la de una mujer sobre una misma historia.
“El amigo de los niños” es un libro compuesto por varios cuentos publicado por Berquin. Más tarde Madame Leprince de Beumont escribió “El almacén de los niños”, libro compuesto por varios cuentos como por ejemplo “La bella y la bestia”, más tarde Disney la adaptó.






En esta misma época otro autor que destacamos es John Newberry en Inglaterra, creó la primera librería para niños y jóvenes. Editó abecedarios, libros didácticos y también cuentos folclóricos para niños que ya saben leer. El más famoso es: “Little pretty pocket book”. También se editó una revista para los niños mayores de 7 años llamada “The liliputian magazine”.

En este siglo en España destacamos varios fabulistas como Tomás de Iriarte que cogió fábulas y las adaptó dirigidas a los malos poetas. Otro personaje importante es Félix María Samaniego que escribe fábulas por encargo del seminario de nobles y muchas de estas fábulas están inspiradas en Esopo.
Estas fábulas no eran para niños, ellos no los entendían.
Había unos escritos que al salir de las iglesias se les repartían a los niños, llamados “los aleluyas”, eran historias de vidas de santos y milagros en viñetas y debajo de cada una de ellas, dos o tres versos.
                Irriarte                                                                          Samaniego


El siglo XIX aparece el Romanticismo, es un movimiento cultural, artístico, político e ideológico que nace en Alemania y se pone de moda en Europa. Este movimiento afecta a muchos aspectos de la vida. El primer representante de esta corriente fue Goethe. Los románticos eran todos liberales y revolucionarios. Los principales temas son: el amor y la muerte.
La idea que tenemos de romanticismo es algo romántico, pero es más complejo que esto.

En este siglo aparecen recopiladores famosos como los hermanos Grimm (Jacob y Wilhem Grimm) en Alemania. Escribieron “El diccionario alemán”, además de recoger cuentos folclóricos para que las historias no quedasen en el olvido, ellos no las adaptaban sólo querían que los  cuentos se conservasen. Cuando se publicaron estas historias se convirtieron en las más vendidas porque eran cómodas para leérselas a los niños. Hubo padres que se quejaron porque las historias tenían algunos elementos no apropiados para los pequeños como por ejemplo el sexo, la violencia, etc. Por estas quejas el editor pidió que lo inapropiado se convirtiese en apropiado al principio se negaron ya que ellos no lo habían escrito para niños, sino que solamente recopilaron las historias para no perderlas pero al final accedieron. En la tercera edición los cuentos son más o menos como los conocemos ahora. Los hermanos Grimm son los que introducen al leñador en “Caperucita roja” para que sea un final feliz. Disney se basó en versiones de los hermanos Grimm para hacer sus películas.



Los hermanos Grimm


Wilhelm Hoffman fue otro de los recopiladores importantes, con “Cuentos fantásticos” y “El cascanueces y el rey de los ratones”.



Hans Christian Andersen sobresale en Dinamarca en la segunda mitad del siglo XIX. Es el patrón de la literatura infantil. Durante la época del realismo escribe, recopila y adapta historias. Andersen es el autor de “La pequeña vendedora de fósforos”, “La reina de las nieves”. Otra de sus obras fue “El patito feo”, la gente consideraba que este cuento era su biografía, porque en su vida recibió un gran rechazo social. Existe un premio con su nombre que se da cada año al mejor escritor de literatura infantil.




A principios del siglo XIX en España destacamos a Cecilia Böhl de Faber que firmaba con el pseudónimo de Fernán Caballero, se dedicó a recopilar textos tanto en prosa como en verso.

Celia Böhl de Faber



En la segunda mitad de este siglo nos encontramos a Calleja, del cual ya hemos hablado en otra entrada y también al Padre Coloma con su recopilación de libros moralizantes. Esta moralización es religiosa, cambia las hadas por vírgenes, etc. Aquí es donde se une la literatura folclórica con los textos de autor. El padre Coloma también ponía moralejas en algunos cuentos.


Padre Coloma

Le tenemos que dar las gracias a todos estos editores y recopiladores ya que por ellos conservamos gran cantidad de cuentos antiguos.
Tenemos que saber que la literatura folclórica no es para niños de infantil, gracias a los personajes de los que hemos hablado anteriormente se han hecho adaptaciones para niños.


martes, 10 de mayo de 2011

Actividad final del tema 3: Cuento infantil

Esta creación literaria me ha llevado una hora y media aproximadamente. Para hacerlo he utilizado planchas de goma eva de colores, rotulador negro permanente y también un pequeño trocito de cuerda que tenía en casa.
Las imágenes del cuento están hechas con planchas de goma eva de distintos colores.
Lo que más me costó al hacer el cuento fue pensar la estructura del cuento y las rimas, pero finalmente estoy contenta con el resultado.
Esta actividad me ha resultado muy interesante, me ha gustado mucho realizarla ya que tenemos que emplear imaginación, trabajos manuales y buscar temas que a los niños puedan interesarles.
¡Espero que os guste!


Portada: La jirafa Rafa




























Primera página: Yo tengo una jirafa que se llama Rafa.


















Segunda hoja: Come todo el día y eso la llena de alegría.

  
















Tercera hoja: Vive en mi jardín y le gusta el balancín.



















Cuarta hoja: Ella se pide el rojo entonces yo me enojo.






















Quinta hoja: Come muchas chucherías y por eso la riño cada día.




















Sexta hoja: Pero a pesar de eso cada día la doy un beso.




















Contraportada: Alejandra Ibáñez Bernat
                         2º A. Magisterio Infantil




lunes, 9 de mayo de 2011

Bloque IV: La literatura folclórica (corregido)

LA LITERATURA FOLCLÓRICA


En este tema vamos a hablar sobre la literatura folclórica. Una de las características principales de los textos folclóricos es que no tienen autor, no quiere decir que sean anónimos, no tienen autor porque éste es el tiempo, es decir, todas las personas que al contar una historia escuchada han añadido o han quitado cosas de su propia cosecha. Cada persona le dará importancia a unas cosas y a otras no.

A estos textos también se les llama de tradición oral, de tradición cultural o de transmisión oral.
Los textos folclóricos no son de nadie, no tienen copyright, son de bien gratuito y cultural. Debemos adaptarlos para los niños.
Estos textos a veces se han puesto por escrito para que no se pierdan, estas personas que han escrito estos cuentos se llaman recopiladores, entre los más importantes encontramos a los hermanos Grimm.
Encontramos ventajas de poner un texto por escrito y son: que al estar escrito no se olvida y que se puede extender para que lo conozcan más personas. También vemos un inconveniente y es que al recopilarlo por escrito los textos se fijan y es más difícil modificarlos.

Otra característica que tienen estos textos es que no son cuentos infantiles.
Se les llama también cuentos de hogar o cuentos al calor de la lumbre. Es una literatura de pueblo por lo que son cuentos sencillos.

Una nueva característica es que los cuentos folclóricos no tienen moraleja por sí mismos, no tienen una intención moralizante, se contaban para entretener.
También en los cuentos se reflejan algunas de las costumbres de gentes de otras épocas, como por ejemplo el cuento de “Hansel y Gretel”. En estos cuentos se expresan los deseos, los sueños pero también los miedos de la gente. Por eso estas historias están llenas de símbolos, hay muchos folcloristas que se dedican a analizar los símbolos de los cuentos.



También es característico es que estos cuentos no son machistas. Reflejan la época y la vida, antiguamente la mujer hacia las labores de la casa y el marido trabajaba fuera de ella. Como por ejemplo “La Cenicienta”.








TEATRO, POESÍA Y PROSA FOLCLÓRICA


En esta parte del tema abordaremos los géneros literarios desde el punto folclórico.

EL TEATRO FOLCLÓRICO

Tiene dos partes:

  • Los textos dramáticos no existen. Son solamente orales, van de boca en boca. Se transmite la historia y luego se representa.

  • Las representaciones, antiguamente se hacían representaciones religiosas y eróticofestivas. Hay un tercer tipo de representaciones que conocemos por el nombre de los cómicos de la legua, en ellas se hacían bailes, se cantaba, etc. Se hizo hasta aproximadamente la posguerra. Estos cómicos tenían obras cortas para niños que se llamaban “los títeres de cachiporra”, tenían todos el mismo argumento y se representaban con marionetas.






LA POESÍA FOLCLÓRICA

No había poesía oral recitada para el pueblo.
La poesía folclórica solía estar siempre unida a la música y al juego.
A la música hay unida poesía con temas relacionados con el amor (como las cantigas galaico portuguesas) y las que tienen que ver con el juego las hay para adultos e infantiles, aunque la literatura folclórica no es para infantil.
Las manifestaciones religiosas pueden ser cantadas o recitadas. Hay muchas oraciones que no pertenecen al rito de la misa que han creado la gente del pueblo. Existen también oraciones religiosas para niños como por ejemplo: “Jesusito de mi vida” o “cuatro esquinitas”. Estas oraciones se cantaban antes de que los niños se fuesen a dormir, no tienen su origen en la religión católica sino que son de origen pagano.
Hay que distinguir entre poesía tradicional folclórica y popular. La poesía popular se hace famosa y a veces nos equivocamos y la metemos en poesía folclórica. Se ha popularizado tanto que se ha perdido su verdadero autor.

Pedro Cerrillo, profesor de la Universidad de Castilla La – Mancha. Fue el primero que se preocupo por estos temas, está empeñado en que estas canciones no se pierdan. Dice que los profesores tienen que ser guardianes de estas manifestaciones folclóricas. Pablo hizo una clasificación temática:

·         Rimas de ingenio: no tienen música. Un tipo de rimas de ingenio son las retahílas, melodía compuesta por dos, tres o cuatro notas que se repiten. Por ejemplo: una, dola, tela, catola…
También están los sorteos (pinto, pinto, gorgorito…), los disparates (son cualquier poemilla sin sentido), prendas, trabalenguas, adivinanzas…

·         Juegos y rimas de movimiento y acción: acompañadas de movimientos, por ejemplo: las nanas, movimientos de pies y manos…

·         Danzas de corro: son las danzas en las que nos ponemos en corro. Por ejemplo los juegos de manos.

Los textos nombrados anteriormente tienen muchas variantes.


PROSA FOLCLÓRICA

En la prosa folclórica existen los cuentos, no los textos infantiles.
Los textos folclóricos no han interesado a la crítica ya que creían que no tenía calidad, decían que era algo de pueblo por lo que no pensaron analizarlos ni criticarlos.
La literatura para niños es muy tardía, hasta los años 90 no se utiliza una literatura para niños pequeños.
La explicación que encontramos a la pregunta de ¿por qué se han usado estos texto para niños? y es porque cuando la ley de los 70 incluyó la etapa de preescolar y la escuela empezó a acoger a niños menores de 6 años, los maestros pensaron que podían trabajar con los niños más pequeños, menores de 6 años. Los maestros querían que los niños menores de 6 años se interesasen por la literatura y como no había cuentos para los pequeños se utilizaron los textos folclóricos. Se convirtieron en cuentos en prosa, se modificaron y se adaptaron a las edades de los niños, los personajes eran planos, es decir, sencillos.

Durante la mitad del siglo 20 dos de las grandes factorías una es Hanna y Barbera (Scooby Doo, el Oso Yogui) y la otra es Disney.







Disney se interesó por los cuentos folclóricos universales y realizó algunos cortometrajes, entre ellos el más famoso fue “Los tres cerditos”.




En 1945 Disney sacó su primer largometraje sobre un cuento folclórico llamado “Blancanieves”.




“Blancanieves” estaba inspirada en la versión de los hermanos Grimm, era una adaptación. Esta película fue destacada por dos motivos importantes:

  1. La historia tenía que durar un tiempo determinado (una hora y pico).

  1. Diney quería hacer un tipo de cine que llamase la atención a gente de todas las edades y por eso modificaba algunas cosas.


Después de esta primera película y antes de que muriera Walt Disney, se hicieron otros dos cuentos folclóricos “La Cenicienta” y “La bella durmiente”. También sacaron libros, no eran cuentos folclóricos eran textos de autor, entre ellos encontramos “Alicia en el país de las maravillas”, “El libro de la selva”, “Peter pan”, “Dumbo”.
Hizo también guiones cinematográficos como “Fantasía” (con esta película quiso contarles a los niños que la música clásica no era aburrida), “El rey león” o “La dama y el vagabundo”.






















Después de su muerte se crearon muchos más cuentos folclóricos como “Aladín”, “La bella y la bestia”, “La sirenita” o “Rapunzel” entre otros.





En el siglo XX se empezaron a analizar los cuentos folclóricos. Por ello aparece Vladimir Propp es el primer investigador dedicado al análisis de los componentes básicos de los cuentos populares rusos para identificar sus elementos narrativos irreducibles más simples.
Hizo su tesis doctoral sobre las estructuras, macroestructuras (papel, tiempo, personajes) y subestructuras que sustentan los cuentos rusos.




Vladimir encontró una gran variedad de cuentos en toda Rusia por lo que los dividió en cuatro categorías:


  • Mitos: son textos de origen religioso, que cuyas religiones ya han desaparecido como la religión olímpica de los romanos. Sirven para explicar al pueblo hechos naturales, sociales o psicológicos, utilizando dioses y héroes como personajes de estos textos. Los mitos al tener origen religioso no se podían considerar cuentos, aunque había alguna excepción porque dentro de la “Biblia” el “Génesis” se considera mitología. Algunos de esos personajes son: Venus (diosa del amor y de la belleza), Cupido (dios del amor erótico, del sexo, del amor loco), Ceres (diosa de la fertilidad).

  • Cuentos de animales: son todos aquellos cuyos personajes son animales, como “Los tres cerditos”. Dentro de este punto Vladimir distingue dos tipos:

      • Aquellos en los que los personajes representan a personas. Estos cuentos tienen carácter animista, esto es, se anima a algo animado. Otra característica es que en estos cuentos no tienen moraleja, lo que si tienen son enseñanzas pero no en forma de moraleja.

      • Fábulas: los animales representan arquetipos humanos, es decir, vicios y virtudes de los seres humanos. Las fábulas más antiguas son las de Esopo, un autor griego que fue el primero en recopilar fábulas. En España la recopilación más antigua que tenemos es “El Conde Lucanor” de Don Juan Manuel.
        Hay fábulas que no tienen como personajes los animales, esto son los apólogos, tienen como personajes a personas como por ejemplo “La lechera”. Las fábulas siempre tienen moraleja, porque son historias moralizantes.







  • Cuentos de fórmula: aquellos cuentos que es necesario aprenderse de memoria todo el cuento o parte de él, porque si no te lo aprendes no es lo mismo, como por ejemplo “Cuentos mínimos”.
    Parte del cuento es una fórmula que hay que aprenderse por ejemplo “La ratita presumida”.



  • Cuentos de hadas o maravillosos: encontramos personajes que pertenecen al mundo mágico, cuentos de fantasía, también incluimos aquellos cuentos en los que hay seres humanos y animales que hablan como por ejemplo “El gato con botas” o  “Caperucita roja”, que también se considera cuento de hadas o maravilloso porque el lobo habla.




Esta última categoría fue la que eligió para su tesis y publicó “Morfología del cuento”, en ruso en 1928 fue prácticamente ignorada en Occidente hasta que fue traducida al inglés en 1950.


También encontramos otra clasificación de los cuentos folclóricos según Gianni Rodari, escritor que ya conocemos y del que he hablado en otro post, como recordatorio diré que escribió “Gramática de la fantasía”, este libro va dirigido a los  maestros para saber cómo potenciar la creatividad en los niños.
Gianni como he dicho antes hace otra clasificación para dividir los cuentos por temáticas y luego trabajar cada tipo de cuento con un niño en concreto. Gianni distingue tres categorías:

  • Cuentos de animales al igual que Vladimir.

  • Cuentos mágicos son los cuentos de hadas de Propp más los mitos.

  • Cuentos de bromas o anécdotas, esta categoría es distinta a la de Propp ya que en la literatura rusa no había bromas ni anécdotas, así que Rodari hizo una categoría nueva.




Otra clasificación que encontramos es la de Sara Cone Bryant, nació en 1873. Fue la primera mujer que se declaró cuentacuentos de forma mundial. Autora del primer libro para contar cuentos, tiene libros con técnicas de cuenta cuentos, llamado “El arte de contar cuentos”. La clasificación que ella expuso dependía de la edad que tuvieran los niños y es la siguiente:


  •  Para niños de 3 a 5 años:
                
                   historias rimadas
                   historias con fragmentos versificados
                   historias de animales personificados
                   cuentos burlescos
              
                   cuentos de hadas
  • Para niños de 5 a 7 años:

                  folklore (leyendas locales)
                  cuentos de hadas y cuentos burlescos
                  fábulas
                  leyendas
                  narraciones de historia natural
  • Para mayores:

                 folklore
                 fábulas
                 mitos y alegorías
                 parábolas de la naturaleza
                 narraciones históricas
                 historias reales
                 narraciones humorísticas



CONTINUARÁ